Yo estaba ahí cuando ocurrió. Todo comenzó cuando me encontré en un vacío.

El universo de pronto dejó de avanzar, se encontraba en limbo y en medio de ese vacío infinito estaba mi presencia y flotaban cuatro fragmentos del tiempo:

No eran cuerpos. Eran su esencia, ecos de algo que alguna vez había existido. Suspendidos en un espacio quieto.

Al sentir las vibraciones del espacio que me rodeaba, me llegó una visión…  Alguien había roto el espacio y tiempo…. Ese alguien fue… El Doctor Bigotes.

En su obsesión por controlar el destino del universo y destruir a los Forjadores, capturó a mi compañero el Forjatiempos: la única entidad capaz de mantener el flujo del tiempo.

Sin él, no existe ni el pasado, el presente o el futuro… Solo vacío. Gracias a que yo todavía me encontraba un poco consciente, mis poderes lograron rescatar la esencia de tres personas los cuales se les hacían llamar los Forjadores…

Uranic, Raickers… Y un pequeño Ajolote llamado Tito.
En este punto, los únicos capaces de reconstruir lo que fue destruido.

Con lo que me restaba de fuerza, logré despertarlos, Porque aunque el tiempo se haya roto, el flujo de la historia necesita un principio para tener un final.